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En 2016 y 2017 se llevó a cabo un experimento de política de innovación de servicios en forma de un supuesto Vale de Diseño de Servicios en colaboración entre el Ministerio de Asuntos Económicos (entonces) , RVO y Dialogic. El objetivo era investigar hasta qué punto fomentar la innovación de servicios requiere una intervención política separada y también adquirir experiencia en experimentos de políticas.
Las empresas están ofreciendo cada vez más "soluciones", "experiencias" o combinaciones de productos/servicios en las que "alivian" a sus clientes. Al agregar elementos de servicio a su oferta de productos - un proceso conocido como servitización - las empresas manufactureras buscan diferenciarse de la competencia. Especialmente las empresas manufactureras de PYMES están luchando con este cambio. Por lo tanto, el experimento de política Vale de Diseño de Servicios tuvo como objetivo apoyar específicamente a este grupo con dicha transición. Para evitar la creación de programas de apoyo a gran escala que tengan poco efecto posteriormente, se optó por primero probar la intervención en pequeña escala (en forma de un experimento).
La intervención en forma de un Vale de Diseño de Servicios consistió en un "cupón" con el cual una empresa manufacturera de PYMES podría hacer responder una pregunta de conocimiento por parte de una institución educativa o una consultora. Una empresa manufacturera de PYMES recibió un máximo de €3000 de subsidio, para gastar en un asesoramiento de una institución educativa o consultora en un proyecto de diseño de servicios. Una de las condiciones era que la empresa también invirtiera €1000. De esta manera se llevaron a cabo pequeños proyectos en los cuales las empresas manufactureras se sumergieron en las necesidades de los clientes mediante el uso de diversos métodos (algunos de ellos métodos de diseño de servicios) o reflexionaron sobre cómo ofrecer servicios en complemento o estrechamente relacionados con su producto físico.
Lecciones y recomendaciones para fomentar la servitización
Los análisis sobre la participación y los resultados logrados en cuanto a la madurez de innovación de servicios arrojan las siguientes conclusiones principales:
- Es probable que los vales de diseño de servicios hayan contribuido a la concienciación y la estrategia en torno a la servitización en las empresas manufactureras de PYMES.
- El instrumento analizado es especialmente adecuado para el grupo intermedio de empresas que saben que quieren hacer algo con servitización, pero aún no se han sumergido profundamente en ello.
- Existen varios fundamentos que legitiman las políticas para la servitización; cualquier política de seguimiento debería abordar los problemas más concretos.
- La combinación de un nuevo experimento de políticas para un nuevo público objetivo es difícil de conciliar con los altos requisitos de un ensayo controlado aleatorio (RCT).
- Los requisitos de un RCT son bastante estrictos, especialmente cuando se combinan con un presupuesto limitado para un experimento de políticas.
- Las nuevas intervenciones pueden no contar con reconocimiento y, por lo tanto, se debe invertir fuertemente en la concienciación del público objetivo (que además debe determinarse con precisión) si se elige la forma de RCT.
- Los experimentos de políticas requieren un tiempo considerable; ese tiempo a menudo no está disponible.
- Obtener apoyo para un experimento no es algo que se dé por sentado.
- La configuración de un experimento de políticas no es trivial. Un experimento de políticas en forma de una regulación formal implica cargas administrativas adicionales, lo que puede disuadir a las empresas.
- Considerar la posibilidad de realizar experimentos de políticas en un entorno distinto al de un instrumento de política formal (por ejemplo, un entorno de investigación).


