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Gobiernos y empresas no están adecuadamente protegidos contra las amenazas cibernéticas. Así se desprende de una investigación realizada por el Instituut Rathenau y Dialogic.
Los Países Bajos, al ser una de las economías más intensivas en TIC del mundo, constituyen un objetivo atractivo para los ciberdelincuentes. La mayor amenaza proviene de los servicios de inteligencia extranjeros que recopilan y manipulan información política, militar y tecnológica a gran escala en nuestro país. Además, observamos que el cibercrimen está cada vez más disponible como servicio, lo que lo hace accesible para un mayor grupo de criminales.
Para hacer frente a los métodos de ataque cada vez más avanzados de los ciberdelincuentes, se requieren medidas adicionales. Para esta investigación, Dialogic ha realizado un análisis de tendencias y una comparación internacional.
En el análisis de tendencias, hemos examinado varios ataques cibernéticos importantes: ciberfraude, ransomware, espionaje digital y DDoS. Del análisis de tendencias se desprende lo siguiente:
- El espionaje digital es actualmente la mayor amenaza, y así seguirá siendo por un tiempo. Los atacantes cuentan con mucho dinero y recursos que les permiten usar herramientas avanzadas. Contra estas herramientas avanzadas, que a menudo aprovechan vulnerabilidades de day-zero, es (y seguirá siendo) difícil protegerse.
- Por otro lado, parece que la ciberfraude está bajo control. Los bancos han tomado diversas medidas para aumentar la resistencia, incluidas campañas de concienciación que resultan ser muy efectivas. El daño causado por la fraude en la banca por internet ha disminuido de cerca de 35 millones de euros en 2012 a menos de 5 millones de euros en 2014.
- El ransomware y el DDoS han experimentado un rápido desarrollo en los últimos años y están causando cada vez más daño. Esto se debe principalmente a la aparición de modelos "as-a-service" que permiten a los criminales llevar a cabo ataques incluso con poco dinero y sin un amplio conocimiento.
- En el caso de los DDoS, la aparición del Internet de las Cosas también supone una amenaza adicional. Cada vez más dispositivos están conectados a internet, pero la seguridad de estos dispositivos suele ser deficiente. Por lo tanto, los ciberdelincuentes pueden hackear fácilmente estos dispositivos y utilizarlos en un ataque DDoS. Se han tomado medidas para aumentar la resistencia, como un Lavado Nacional Anti-DDoS y la iniciativa No More Ransom. Sin embargo, estas medidas aún no han dado lugar a una disminución en el número de ataques DDoS y ransomware.
- NU.nl: El gobierno está mal protegido contra el cibercrimen
- NOS: Gobiernos y empresas vulnerables a los ciberataques
- AD: El gobierno está mal protegido contra la ciberdelincuencia
- Rathenau: El gobierno y las empresas no están adecuadamente protegidos contra las amenazas cibernéticas
- Beveiligingsnieuws.nl: El gobierno y las empresas no están adecuadamente protegidos contra las amenazas cibernéticas
- Facto: protección contra el cibercrimen - informe del Instituut Rathenau 2017


